
Eva Cepero
Crítica Gastronómica
Desde mis inicios en el mundo de la gastronomía, lo que más me apasionó era el mundo del vino. Aun que tenga vocación de cocinillas. Siempre que tenía que acudir a un evento de los muchos que se hacen en esta ciudad, deseaba que fuera una “cata de vino”. Así por lo menos aprendería algo más sobre ésta apasionante carrera de fondo. Entendidos o no, siempre hay alguien que te habla de un vino… Que tuvo el gusto de beber en un gastrobar del País vaco o en la cena de aniversario de sus tíos de la Rioja. O simplemente, se lo recomendó su primo que es un enólogo reconocidísimo.
Siempre que escucho este tipo de comentario, no puedo evitar sonreírme. Y siempre pienso… me queda tanto por aprender del vino… Siempre que tengo opción, me decanto por los caldos de Andalucía, en todas las provincias hay vinitos de calidad. Nos llegan ecos desde Ronda, Montilla, Jerez, el condado de Huelva, sin olvidarme de Jaén o Almería, menos conocidas sus bodegas no por ellos desconocidos sus vinos.
Siempre me gusta hacer una paradita en el camino y comprarle unas botellitas de buen vino a estos bodegueros que trabajan duro, para conseguir la mejor añada de su historia. Me ilusionan como lo viven, ¡Como la vida misma! Aun que me queda mucho para ser una buena enóloga, me considero entendida en la materia y de aquí, mi pequeña aportación al mundo del vino y a nuestra cultura. Mi gran pasión por el flamenco hizo que me aventurara en hacer realidad lo que para mi entender podía ser el maridaje perfecto. La conjunción de pilares tan importantes de nuestra cultura: El vino y el flamenco.
CATAS CON SALERO
Se presento Bienal de flamenco del 2010. Una producción privada y subvencionada por mí. De la cual me siento muy orgullo por la gran aceptación y por mí aportación al arte. Les hablo del maridaje de cinco vinos, con cinco palos del flamenco que a su vez maridada con la mejor gastronomía del momento. El despertar de los cinco sentidos, acompasados y alegrando él alma .Disfrutando de cada nota, de cada sorbo…Escuchar un poema acompañado de una falseta por alegría. El canté por derecho de una solea, junto a al perfecto bocado y sorbo, siempre llegaba al corazón…que era lo importante.
Tanto el vino como el flamenco son la máxima expresión de nuestra tierra. Sentimientos elaborados y tan diversos son los tipos de vino como los palos del flamenco. Ambos, en su variedad, son ecos de los matices de nuestra alma. Dos artes que conjugan perfectamente en cualquiera de sus formas. Esta idea surge de la inquietud de encontrar un modo de disfrutar de algo tan nuestro. El vino, según la idea pagana, es la sustancia que, por excelencia, hace que el alma cambie; en un momento, de manera más perceptible y visible. Es el bien y el mal, la risa y el lloro, el placer y el dolor. Pocos poetas hay que no hayan cantado las bondades y exquisiteces del vino. Y qué fuerza no tendrá que la primera palabra que escribió Manuel Machado en “CANTARES” no fue otra sino estas :
Vino, sentimiento, guitarra y poesía
Hacen los cantares de la tierra mía.
Cantares...
Quien dice cantares dice Andalucía.
A la sombra fresca de la vieja parra,
Un mozo moreno rasguea la guitarra...
El vino, señoras y señores, es un don maravilloso de la divinidad, un producto no sólo de fuerza física, sino también de inteligencia. El labrador se conforta, después del esfuerzo diario, con buenos tragos, el negociante termina sus tratos con unas copas, el poeta busca inspiración en él. El anciano se siente rejuvenecer si humedece sus labios con un poco de vino generoso y los ardores de la juventud crecen, a poco que consuma. El vino es el graduador o el modificador más activo del alma.
¿Pueden brindarse argumentos históricos y filosóficos más poderosos, en favor y defensa de la deliciosa bebida custodiada en las viejas y celebérrimas bodegas andaluzas? No son pocos los que, de una manera ilustrada y planificada, vienen a Andalucía a disfrutar del Turismo Cultural para así adentrarse en mundos tan maravillosos como los del flamenco y el Vino. Es nuestra intención que aquellos que deseen conocer verdaderamente Andalucía, haciendo turismo, encuentren en esta visita una referencia lúdica que les ayude a conocer, a adentrarse en nuestra cultura. ¡El vino perfecto Maridaje !
Mi apoyo a todas las bodegas de Sevilla y su provincia por la gran labor que están haciendo, por eso maravillosos caldos que cada vez son más valorados. Y sobre todo, mis felicitaciones por conseguir unirse y empezar un caminar juntos. Algo que os reportará muchas alegrías en un futuro, espero sea inmediato.
Eva Cepero
Crítica Gastronómica
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